Intervención con la familia
La intervención con la familia consiste en:
:: Una oferta terapéutica y consejos para la captación del enfermo y decisión por parte de éste de adherirse al tratamiento.
:: Aprender a favorecer la recuperación del enfermo y a prevenir obstaculizaciones.
:: Aprender a aceptar la eventual imposibilidad de ayudar al enfermo, cuando éste rechaza persistentemente el tratamiento.
:: Que se escuchen y traten dolencias de sus distintos miembros.
:: Refuerzo positivo ante toda actuación adecuada, en pos de la recuperación del enfermo, y ante cualquier avance en una dinámica familiar más sana.
:: Eventual asistencia psicológica de pareja o hijos, individual o grupal (terapia familiar)
:: Insistir en la importancia de su implicación activa en el tratamiento del enfermo.
:: Entender que la recaída es siempre una posibilidad y no una probabilidad, y que, si sobreviene, no implica la pérdida del caso. Algunos enfermos no reaccionan a la primera.
:: Aprender a disimular su desconfianza inicial en el enfermo (al paciente le ofende, aunque pueda comprenderla).
:: Saber que la ayuda no siempre puede ejercerse de la misma manera (apoyo/exigencias). El descubrimiento o los reproches no son recomendables.
:: Saber que llegado el caso, la familia tiene derecho a “seguir viviendo”, aprendiendo a tomar la decisión más recomendable para ese momento.
:: Ayuda para aceptar incluso, sin autoinculpación, eventuales reacciones depresivas en situaciones objetivamente favorables, (depresión por descarga).
:: Cuando se utiliza la psicoterapia familiar, ésta trata menos de recrearse en el pasado y mucho más de mirar adelante en busca de soluciones.


Intervención con la familia
